Frijoles Refritos Caseros
El frijol refrito es el acompañante universal en México. Unos buenos frijoles deben ser sedosos, brillantes y tener ese saborcito a cebolla dorada que solo se logra cocinando con calma. Ideales para el desayuno, la comida o la cena.
Ingredientes
- 3 tazas de Frijoles de la olla (con caldo)
- 2 cucharadas de Manteca de cerdo
- 1/4 de Cebolla blanca picada
- 1 Chile de árbol seco (opcional)
- Queso fresco o añejo para decorar
- Totopos de maíz
Preparación Paso a Paso
Dorar la Cebolla
En un sartén amplio, calienta la manteca hasta que se derrita. Agrega la cebolla y el chile de árbol. Fríe hasta que la cebolla esté bien dorada, casi café; esto es lo que les da el sabor "refrito" auténtico.
Guisar
Vierte los frijoles con un poco de su caldo al sartén. Ten cuidado con las salpicaduras de la manteca caliente. Deja que hiervan juntos por 2 minutos.
Machacar
Con un machacador manual, aplasta los frijoles hasta que tengan la textura que prefieras (tersos o martajados). Si se ven muy secos, añade más caldo de frijol.
Refreír
Mueve constantemente con una cuchara de madera hasta que el frijol espese y comience a despegarse del fondo del sartén al moverlo. Sirve muy caliente con queso espolvoreado.
👵 Tip de la Abuela
El toque de brillo: Si los frijoles se ven opacos, es que les falta un poquito de manteca. La manteca no solo da sabor, sino que les da esa textura sedosa que los hace irresistibles.