Omelette de Jamón y Queso
El omelette es el desayuno clásico por excelencia, rápido de preparar y sumamente nutritivo. El secreto para que quede increíblemente suave, esponjoso y húmedo en su interior es agregar un chorrito de leche entera a la mezcla de huevos antes de batir y cocinar a fuego lento con mantequilla.
Preparación Paso a Paso
Batir con el Toque de Leche
En un tazón mediano, rompe los 2 huevos. Agrega el cuarto de taza de leche entera y sazona con sal y pimienta molida. Bate con energía utilizando un tenedor o globo batidor durante un minuto completo para que la mezcla quede muy aireada y ligera.
Derrutir la Mantequilla
Calienta una sartén antiadherente a fuego bajo. Agrega la cucharadita de aceite y luego la mantequilla. Espera a que se derrita por completo y cubra todo el fondo de la sartén (el aceite evita que la mantequilla se queme rápido).
Cocinar la Tortilla
Vierte el huevo batido en la sartén. Cocina despacio a fuego bajo. A medida que los bordes se vayan cocinando, empújalos suavemente hacia el centro de la sartén con una espátula, inclinándola para que el huevo crudo líquido fluya a los lados y entre en contacto con la sartén caliente.
Rellenar y Doblar
Cuando la superficie esté casi firme pero ligeramente húmeda, voltea la tortilla entera con mucho cuidado. Coloca inmediatamente las dos rebanadas de jamón y el queso rallado sobre una de las mitades. Dobla el omelette cubriendo el relleno para formar una media luna. Cocina 1 minuto más por cada lado hasta que el queso quede fundido y el omelette dorado a tu gusto. Sirve de inmediato.
Sirve este omelette calientito con unos frijoles refritos untados y decora con unas hojas de lechuga fresca desinfectada o unas rodajas de aguacate para un desayuno balanceado.