Huevos Benedictinos Clásicos
Los huevos benedictinos son el desayuno de gala por excelencia. Consisten en mitades de panecillos ingleses tostados y crujientes, cubiertos con tocino canadiense dorado, huevos pochados con yema líquida y un baño generoso de salsa holandesa tibia y aterciopelada.
Preparación Paso a Paso
Elaborar la Salsa Holandesa (Método de Licuadora)
En el vaso de la licuadora o batidora de mano, agrega las 2 yemas de huevo, el jugo de limón y una pizca de sal. Licúa durante 10 segundos. Con el motor encendido a velocidad baja, vierte la mantequilla caliente muy lentamente en un chorro muy fino y continuo (en forma de hilo). La salsa espesará de inmediato. Reserva la salsa en un recipiente cubierto en un lugar tibio.
Dorar el Pan y el Tocino
Calienta una sartén con un poco de mantequilla. Dora las rebanadas de tocino canadiense por ambos lados. Corta los muffins ingleses por la mitad y doralos boca abajo en la misma sartén hasta que la miga quede crujiente y dorada.
Pochar los Huevos
Sigue la técnica de huevos pochados usando agua caliente con vinagre a fuego muy bajo por 3 minutos exactos, de modo que la clara esté firme pero la yema totalmente líquida.
Montaje y Toque Final
Coloca dos mitades de pan tostado en cada plato. Encima coloca una rebanada de tocino canadiense caliente y luego un huevo pochado. Baña generosamente con la salsa holandesa tibia. Espolvorea un poco de pimienta cayena, pimentón o cebollín finamente picado. Sirve caliente.
¿Se te cortó la salsa holandesa? No te preocupes. Agrega una yema de huevo fresca y una cucharadita de agua tibia en un tazón limpio, bátela, y luego incorpora lentamente la salsa cortada mientras bates vigorosamente. ¡Volverá a emulsionar perfectamente!